Durante la semana del 20 al 24 de mayo, se dieron cita 105 niños y jóvenes preparados para recibir el Sacramento de la Confesión, durante la preparación se les explica la importancia de tener un corazón limpio para poder recibir el Cuerpo y la Sangre de Cristo. Los niños y jóvenes vivían la inquietud de hacer algo por primera vez, aunque ya habían aprendido a reconocer sus errores y darle el nombre de "pecado", sabían que esto lastima y pone triste a Dios, ahora ellos debían vivir el Sacramento por primera vez y los nervios se apoderaron un poco de ellos.
Los Padres, René, Vicente e Irenius prepararon para ellos un momento muy especial en el que se iniciaba con una oración, seguido de una lectura y una pequeña charla donde les daban el ejemplo del "Hijo pródigo", quien se equivocó pero regresó a la casa de su padre y así es como ellos, al confesar sus faltas, vivirían una Reconciliación con Dios. Este momento tranquilizó esos pequeños corazones y cambió por completo sus caritas, les ayudó a vivir de manera más serena y plenamente el Sacramento.
Cada uno fue pasando con uno de los tres sacerdotes, los cuales les hicieron sentir confianza y la presencia real de Jesús en el Sacramento que estaban recibiendo por primera vez. Ese encuentro cara a cara, la dulzura en las miradas de los sacerdotes hicieron que los niños sintieran confianza y paz, y su cara cuando terminaban y cumplían su penitencia, reflejaba la Misericordia de Dios.
Gracias a nuestros sacerdotes por generar tan bello encuentro siendo el medio para que nuestros niños sintieran el amor incondicional de Nuestro Señor Jesucristo.