CLARETIANOS EN CAMINO A LA GRAN SEMANA MISIONERA

El pasado sábado 7 de febrero, de 9:00 a. m. a pasadas las 6:00 p. m., en el auditorio del Colegio Pereira en Torreón, vivimos un retiro profundamente significativo como parte de este tiempo de gracia que la Diócesis ha venido recorriendo desde 2022 con las Santas Misiones Populares. Este encuentro fue continuidad del proceso que hemos vivido juntos: primero conocer, después enamorarnos y ahora vivir en plenitud esta experiencia misionera que ya forma parte de nuestra identidad como Iglesia diocesana.

Fue una jornada alegre y fraterna, marcada por el canto, la animación y ese entusiasmo que surge cuando el Espíritu Santo toca los corazones. Nuestro Señor Obispo, Mons. Luis Martín, nos ayudó a comprender que, más que organizar actividades para la Gran Semana Misionera, estábamos llamados a ordenar el alma y redescubrir lo que significa verdaderamente ser misioneros.

De la mano del Padre Luis Mosconi, profundizamos en que no se trata únicamente de abrir la Biblia y hablar de Jesús, sino de permitir que nuestra propia vida se convierta en un Evangelio vivo. Se nos invitó a ser testimonio, a dejar que nuestras acciones hablen por nosotros, a actuar al estilo de Jesús: con sencillez, misericordia, cercanía y coherencia. Comprendimos que el misionero auténtico no impone, sino que acompaña; no señala, sino que abraza; no presume saberlo todo, sino que camina junto a los demás. Todo esto nos ayudó a fortalecer nuestro carisma claretiano.

Un momento muy valioso fue la convivencia y el espacio de diálogo de nuestro equipo parroquial, integrado por alrededor de 15 personas. Dentro del mismo retiro pudimos compartir, con sinceridad y confianza, opiniones sobre nuestra propia realidad pastoral: nuestras fortalezas, retos y anhelos. Fue un ejercicio de comunión que nos permitió mirarnos como equipo y reafirmar que la misión comienza en casa, caminando unidos.

En comunión con nuestro párroco, el P. Vicente Cancino, salimos fortalecidos, conscientes de que esta misión no nace de nuestras propias fuerzas, sino de la gracia que Dios derrama sobre su Iglesia.

El retiro culminó con la celebración de la Eucaristía, donde el Señor Obispo, al reflexionar sobre la Palabra de Dios, nos recordó nuestro llamado a ser "sal de la tierra". Al finalizar, recibimos la imposición de la Cruz Misionera con las siglas SMP, signo visible del envío para esta gran misión.

Seguimos adelante con alegría y esperanza, comprometidos como equipo misionero y parroquial, dando continuidad a este hermoso proceso que el Señor ha sembrado en nuestra Diócesis, confiando siempre en que caminamos bajo el manto amoroso de Santa María de Guadalupe.

LA PARROQUIA

La Parroquia de Nuestra Señora de Guadalupe en Torreón, Coahuila, se estableció el 27 de diciembre de 1894 por el Obispo Santiago Garza Zambrano. Abarcó todo el municipio de Torreón, independizándose de parroquias circundantes.

CONTACTO

This form was created by ChronoForms 8