El pasado 5 de marzo del 2025, con motivo del miércoles de ceniza el cual, marcó el inicio del tiempo de Cuaresma, un periodo para reflexionar y prepararnos espiritualmente. El grupo de JOMICLA vivió una experiencia significativa, llena de fe y fraternidad que enriqueció su vida misionera al visitar la comunidad del Cerro de la Cruz.
El camino comenzó desde el esfuerzo para subir numerosos escalones que conducen a la comunidad; cada paso representaba un pequeño sacrificio que nos recordaba el llamado a la conversión y a la entrega. Al llegar, se podía sentir un ambiente de calidez en la comunidad.
La misa presidida por el P. Vicente estuvo acompañada por el coral Guadalupe, cuyas voces y cantos de Cuaresma crearon un ambiente de recogimiento y alegría. Durante la celebración dos jóvenes del grupo impusieron la ceniza a los fieles, marcando sus frentes con un signo de la conversión. Posteriormente al término de la misa otros dos jóvenes continuaron con la imposición de la ceniza a quienes se acercaban con fe y devoción. Además, se compartió un momento de fraternidad, una oportunidad para compartir las experiencias vividas y para reconocer que este inicio de Cuaresma nos llama a la unidad a la oración en comunidad. Como nos recuerda el Papa Francisco en su mensaje para la Cuaresma, es un tiempo que nos invita a vivir como una peregrinación comunitaria, para renovar nuestra relación con Dios y con los demás, dejando atrás lo que nos aleja del amor y la misericordia.
La experiencia vivida en la comunidad del Cerro de la Cruz nos ayudó a iniciar este tiempo de reflexión y conversión en Fraternidad, recordándonos que la fe se vive y se fortalece en la comunión con los demás.
Fue un momento que nos anima a seguir nuestro caminar con los corazones renovados y dispuestos a caminar con Cristo hasta la esperanza de la resurrección.